No tengo más que palabras de agradecimiento a todos los que desafiaron las inclemencias del tiempo para acompañarme en un momento tan especial para mi.
Fue mi primera experiencia abierta mostrando Las Puertas de Elligrim, aunque en esta ocasión jugara en casa y la mayoría de los asistentes fueran conocidos, y por tanto incondicionales.
Agradecimientos especiales a Joaquín, uno de los artífices de crear la gran familia de Mundos Epicos, quien tuvo unas palabras impagables hacia mi y mi obra. También a José Gabriel, quien compartía conmigo mesa y sueños. Su impresionante portada suscitó mucho interés y tuvo que firmar muchas dedicatorias por ello.

